Lugar para pensar

El fin de semana recién pasado fui a pasar el día a un lugar en Hidalgo, un pueblo tranquilo en donde los caminos no fueron hechos para los carros y las casas están dispuestas para llegar a ellas caminando. Qué curioso, ¿no?, que las casas de la ciudad están siempre viendo en un mismo sentido, juntitas en fila como la de los cadetes que reciben a alguien de alto rango. No, allá las casas están más bien desparramadas, o mejor dicho, cada cual en su lugar; la mayoría tiene como centro un patio al rededor del que están los demás cuartos, y la cocina, y lo demás que sea necesario, como si se hubiera ido poniendo cada cual para no encimársele a lo demás. Es interesante pensar que allí las cosas tienen su lugar casi tanto como tienen su tiempo: ambos bien amplios. Alejados y relajados para que respiren con sosiego. También el pensamiento se relaja allá, cuando uno puede por un rato sólo sentarse sin hacer más que escuchar qué tan callado se queda el viento cuando no acarrea tanto ajetreo como por acá, y el olor de pasto y tierra que trae consigo recuerda una sencillez que no rebaja a nadie, ni tampoco lo enaltece, sólo afirma su lugar. Y después, cuando se conversa, se tiene tanto tiempo como se quiera para decir lo mismo varias veces, y sonreírse cada vez. En un sitio como ése, con un respiro profundo es fácil acordarse de lo importante que es el lugar, y de lo artificioso del espacio: solamente de uno podemos decir que sea bueno.

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6 comentarios en “Lugar para pensar

  1. Hola prima.

    No me habia metido a tu blog hasta hoy, me gusto tu comentario, ojala todos tengamos oportunidad de ir a un lugar para pensar; o en su defecto lo encontremos en nuestra vida cotidiana.

    Cuidate, un abrazo.

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  2. Hola Cantumimbra yo soy pariente tuyo, el que conversaba cuando no había preocupaciones, cuando había tiempo y ganas de algo más que no dormir, quizá algo que ayuda para la charla es tener tiempo que no sea para trabajar y querer dedicarlo a pensar y charlar con los amigos. Pero esta vida pocas veces da la oportunidad para lograr tan calmada vida.

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  3. Si tomamos en cuenta que lugar sólo puede haber donde hay un orden, entonces vemos lo descabezado del espacio y quizá lo descabezado de los pensamientos que pretenden establecerse en donde no es posible más que el azar. Aspecto que hace de tu comparación entre el lugar y el pensamiento algo más interesante.

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  4. Gracias por la observación, Maigo, creo que de lo que dices puede colegirse que no consideras el mismo tipo de orden el del lugar y el del espacio. Pienso que algo hay de eso en el contraste entre el orden de algo natural como una bestia, y algo artificial como el diseño de un edificio: uno parecería estar bien siendo por completo simétrico hasta el más mínimo detalle (matemáticamente simétrico), mientras que la otra resultaría ser una aberración inexplicable si así fuera también simétrica.

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  5. De hecho así es, no considero iguales los ordenes que se forman en el lugar, donde tiene cabida la naturaleza, y aquellos que se forman en el espacio donde lo que tiene cabida es la claridad y la exactitud, aún cuando implique la vacuidad de los conceptos.

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