Coletilla

No sé si me guste poner coletillas o no, pues muchas veces he sentido que son ajenas a lo ya dicho. Lo mismo me sucede con las notas, nunca sé a dónde me llevarán y cuando veo ya estoy perdido en otras palabras. Por eso creo que son pocos quienes pueden poner coletillas o notas, sin que uno termine en un terreno abrupto.

Comienzo de esta manera, pues de verdad pensé que debería pedir una disculpa por ausentarme tan repentina y sin ninguna explicación, pero mi ánimo así lo requirió. Y en su momento creí adecuado hacerlo en la coletilla de algún texto. Lo malo es que yo no soy de esos que no dejan al lector en un terreno abrupto. En un primer momento pensé que aun dándole su espacio propio a esa disculpa, sería una coletilla de lo que he escrito en estos últimos, siendo algo que se añade sin gracia y que es difícil ver la conexión con lo anterior; pero después me di cuenta de que no era una coletilla, porque no añado nada a lo mismo que durante algún tiempo he venido pensando. Nada que deba ser dicho en otro lugar o separado de mis propias palabras. Creo que esto es una coletilla, pues no deja de ser lo mismo que he venido diciendo y cuestionándome a lo largo de casi todos mis escritos y que forma parte de una misma búsqueda; cómo ser un hombre bueno.

Generalmente no me gustan los parches en ninguna cosa, siempre da la sensación de que eso sobra. No me gusta que algo se vea parchado o con algún añadido que no sea propio de él. Lo bueno es que me he dado cuenta que esto forma parte de lo que he venido haciendo desde hace tiempo, cuestionarme e intentar responderme cómo ser un hombre de bien.

Comencé escribiendo estas palabras, pensando en que serían la coletilla a de un escrito que subiría el día de hoy, pero no fue así. Y digo que no fue así, porque me fui dando cuenta que no es una coletilla, sino una parte más de lo mismo que he venido haciendo al andar en el camino que llevo tiempo recorriendo y en el que me ha mantenido la búsqueda de cómo ser un hombre de bien y un buen amigo.

Sé que no es una coletilla, porque no añado nada distinto ni de más, a lo mismo que he venido diciendo mediante mi reflexión a lo largo de un par de años. Sé que no es una coletilla porque no van después de lo ya dicho, pues voy ha seguir hablando sobre lo mismo. No es un añadido que se vea como un parche en lo que he dicho ya, sino un poco más de mí, Un poco más de alguien que, sonrojado y con vergüenza, pide una disculpa por dejar este blog (y a algunos amigos) sin ninguna explicación. Y aunque sea una buena justificación decir que uno llega hasta donde su ánimo le permite, para mí es necesario vivir como pienso (y no viceversa), aprender en cómo ser un hombre bueno y vivir así.