Desilusión destructiva

Desilusión destructiva

 

Las sociedades modernas son necesariamente críticas: ejercen la crítica porque creen en el perfeccionamiento y se descubren en crisis para creer en el progreso. La Ilustración cimentó popularmente el valor de la crítica; los antiilustrados van propalando con éxito la realidad de la crisis. Si el mundo ilustrado ha producido a un hombre pacífico a partir de las comodidades tecnológicas, el discurso antiilustrado va denunciando la pusilanimidad de la paz moderna fundada en el imperio de la técnica. Si el ilustrado elogia la civilidad con que ha producido al hombre moderno, el antiilustrado vitupera el evidente consumismo de la producción moderna. La crítica produjo al hombre moderno y el hombre moderno produjo su propia crisis. La producción del hombre moderno es la técnica de la moral.

No es raro, en absoluto, que la crítica del hombre moderno se centre en los efectos morales, pues es ahí donde los críticos del hombre moderno diluyen la diferencia entre el hacer y el producir, y con ello entre la teoría y la práctica. La crítica antiilustrada plantea que la producción del hombre moderno ha olvidado la formación moral y que, por ende, se ha modificado la moral misma. Un antiilustrado ve en el hombre moderno a un burgués anerótico; otro ve a un hombre despojado del thymós; alguno más a un despiadado utilitarista. Coinciden, en cambio, en que la técnica alteró la moral, en que la distancia entre ellas se ha borrado, en que lo que es el hombre ha cambiado. Coinciden en creer que el hombre es una producción. Y por ello perfilan como camino de crítica de la producción moderna a la deconstrucción histórica. La deconstrucción histórica sólo podría tener un efecto práctico si ya se ha anulado la diferencia entre la teoría y la práctica, y con ello la diferencia entre el hacer el producir. La deconstrucción histórica sólo podría hacer frente a la crisis como una nueva producción: la producción destructiva de la desilusión.

Si el funesto diagnóstico del anerotismo del hombre moderno deriva inevitablemente en la desilusión destructiva, la idea de crítica ha llegado a su posición extrema: una crisis que cancela toda crisis, una crítica que cancela toda crítica. Destrucción: el final de los tiempos sin fin y sin tiempo. Destrucción: el momento de amar la nada. Destrucción: la teología de la tiranía.

 

 

Námaste Heptákis

 

 

Los desaparecidos. Han pasado 18 meses de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. Hay cuatro consideraciones importantes sobre el caso. 1. La presentación de lo que podría ser el informe final de la investigación del GIEI será el próximo 24 de abril. 2. La CNDH dio la nota al presentar un informe de su investigación sobre el caso. Mediáticamente resaltó, otra vez, el quinto autobús. Ayer, Milenio informó que el testimonio en que se fundamenta la posición de la CNDH no es de lo más confiable. 3. En la revisión de la segunda parte del expediente del caso, que está haciendo el equipo de Ciro Gómez Leyva, resalta una inconsistencia importante en las declaraciones del GIEI. En septiembre de 2015, cuando presentaron su primer informe, los expertos del GIEI afirmaron que en el expediente no se encontraba el video de la central camionera de Iguala, y que ellos tuvieron que conseguir el video y anexarlo al expediente en julio de 2015. Sin embargo, en el expediente consta la integración del video por parte de la PGR desde el 8 de abril de 2015. O los expertos no leyeron bien el expediente, o los expertos mintieron en septiembre. 4. Héctor de Mauleón, quien también está revisando la segunda parte del expediente sobre el caso, ofrece algunos datos sobre la participación de los militares la noche de los hechos y sobre los testigos de la presencia de sicarios en el basurero de Cocula.

Por otra parte, ya son cinco casos de desaparición forzada en Veracruz. En primer lugar, ya han pasado tres meses de la desaparición forzada de cuatro jóvenes en Tierra Blanca, Veracruz. Destaca que en la semana el subsecretario de Derechos Humanos de la Segob, Roberto Campa, dejó plantados a los familiares de los desaparecidos, quienes habían sido citados para conocer los avances de la investigación. En segundo lugar, ya se cumplieron 24 días de la desaparición forzada de la activista Claudia Ivonne Vera García del colectivo «¿Y quién habla por mí?», sin que se reporten avances en la investigación del caso. En tercer lugar, en torno a la desaparición de Uriel Pérez Cruz y Alberto Morales Santiago, que el martes próximo cumple un mes, destaca la petición de los padres para que el gobierno federal asuma la investigación del caso, pues la fiscalía de Veracruz no ha dado resultados. En cuarto lugar, en torno a la desaparición de Jesús Alan Ticante, que hoy cumple 28 días, no hay información nueva. Aunque es importante desmentir las notas del pasado miércoles en que se confirmaba la identidad de un cadáver encontrado por peritos de la fiscalía; oficialmente se informó que el examen genético determinó que no se trata de Ticante. Por último, el pasado 7 de abril un grupo armado que se presentó como policía estatal ingresó al departamento de Diego Arnulfo Bazán Vargas, de 28 años, y se lo llevó detenido sin especificar la causa, mientras otros miembros del grupo permanecieron en el departamento sustrayendo las pertenencias del ahora desaparecido. Se ha denunciado la desaparición y se está en espera de los primeros resultados de las investigaciones.

A una semana de operaciones de la Brigada Nacional de Búsqueda de desaparecidos se reportó el hallazgo de 11 fragmentos óseos calcinados en un paraje de Córdoba, Veracruz. El hallazgo fue posible a partir de una denuncia anónima realizada en la parroquia de Amatlán de los Reyes, lugar en que además se está componiendo una base de datos genéticos de familiares de los desaparecidos de la zona. Según el primer reporte de los funcionarios, los restos no serían humanos.

Los desaparecidos no deben ser olvidados.

Escenas del terruño. 1. Indispensable la lectura de «El empeño de ignorar» de Jesús Silva-Herzog Márquez, ensayo en que la terrible noche de Iguala y la inteligencia de John Maxwell Coetzee se encuentran. 2. Mauricio Meschoulam reflexiona sobre el futuro del Estado Islámico.

Coletilla. “Hay imaginaciones que pasan por la mente de las personas más castas como monstruos nocturnos”. Robert Musil