En caso de Emergencia

Siga rezando, total, ya no queda nada que perder. La televisión anunció que la guerra terminará en menos de dos minutos, por supuesto, en favor del enemigo. Rece con todas sus fuerzas, grite si es necesario; si tiene suerte, Dios no quedará sordo después de la explosión nuclear que caerá sobre su ciudad y se apiadará, conmovido por sus plegarias, de su alma.