Madre amorosa

Jesús, al ver a la Madre, y junto a ella al discípulo que más quería, dijo a la Madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Después dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Desde ese momento el discípulo se la llevó a su casa.  Jn 19 26-27.

El amor maternal es incomprensible para quien mide la vida en cálculos de costo beneficio, de ahí que éste deba ser reducido a un instinto o a una pulsión enfocada solamente a la supervivencia de la especie. Quien no comprende la relación entre la madre y los hijos como una relación amorosa ha de hablar necesariamente de deseos que se entiendan a partir de la búsqueda de la conservación.

Incluso entre quienes entienden al hombre como un ser que trasciende, algunos hablan de la maternidad como el resultado del deseo que la humanidad tiene por acceder de alguna manera a la inmortalidad; el hombre trasciende en sus hijos porque estos se le parecen, tanto física como moralmente, pues estos son educados por los padres en tanto que buscan verse en su decendencia, aún cuando a veces, partiendo de un supuesto progresista esperan que sus hijos lleguen más lejos que ellos.

Los velos que hay en torno al amor materno, nos muestran en buena medida la oscuridad en la que vivimos cuando pensamos en la familia y en la finalidad de ésta. Sólo una completa comprensión del amor como aquello que sobrepasa al egoísmo nos permitiría entender lo que hace la madre cuando procura a sus hijos, y lo que los hijos encuentran en sus madres una vez que han sido cubiertas sus necesidades inmediatas.

La entrega de la madre a los hijos es algo de lo que se habla con frecuencia, pero el modo en que se habla de ésta parece dejar más oscura la comprensión de lo que sería el amor materno, pues de tal entrega se habla como si se tratara de un sacrificio que ha de ser retribuído una vez que pasado un tiempo y la decendencia debe cuidar de la progenitora.

Pero, si bien es cierto que este discurso permite distinguir a los hijos ingratos de los que no lo son, también lo es que al mismo tiempo oculta una visión de la maternidad como un cálculo en el que se ve a la decendencia como una inversión para cuando ya se es viejo.

De este modo resulta que la comprensión del amor materno no se logra mediante un vistazo rápido a la idea que erróneamente tenemos del sacrificio; la maternidad no garantiza que los hijos sobrevivan a la madre, aún cuando lo natural es esperar que algo así ocurra.

Tal pareciera que nuestro pensamiento se nubla cuando intentamos acercarnos al amor materno partiendo de los supuestos que nos hacen festejar aquello que no comprendemos bien. Pero acercándonos a estos supuestos nos resulta más sencillo notar que los mismos se fundan en el individualismo que espera reconocimiento o bien que pretende sobrepasar los límites propios de la vida humana.

Ante esta apariencia es fácil perder la esperanza; sin embargo al reconocer a la apariencia como tal es más fácil volcar la vista en donde la esperanza se concentra; es decir, en donde el hombre se salva al sobreponerse a su individualismo al grado de entregar a la madre para consuelo de los demás.

Esta entrega la vemos en Cristo colgado del madero. Ahí no es el hijo el que sobrevive a la madre, ni es la madre doliente la que pierde la esperanza ante la partida del niño amado que acunó entre sus brazos. Lo que vemos es al hijo amado dejando a la madre amorosa para consuelo de aquellos que pueden perder la esperanza ante los peligros que supone el testimonio de la fe.

Así, la familia adquiere sentido en tanto que se une mediante el amor a Dios, amor que inspira María como madre de todos aquellos que son hermanos en Cristo; hermanos que encuentran el consuelo y la comprensión de una madre capaz de interceder por ellos y de entender que la grandeza del amor está en la esperanza y en la entrega que sólo en Jesús se encuentran.

 

Maigo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s