Marcha infructuosa

Marcha infructuosa

 

“Se solicita tirano” es la frase que resume el veredicto mayoritario respecto a la marcha por la unidad nacional del pasado domingo. Aunque nadie lo va a decir así de llano. La mayoría opinó que la marcha fue un fracaso por el número de gente que participó, por lo infructuoso del acto o por la ausencia de propuestas. Considero que el número de participantes no es argumento válido: la de 2004 fue mucho más numerosa y aun así fue menospreciada; la toma del Paseo de la Reforma en 2006 fue realizada por un número mucho menor de personas y todavía se cacarea legítima. El número no es suficiente para evaluar un hecho político. La ausencia de propuesta, por su parte, es inevitable: nada se puede proponer en unidad cuando no hay unidad. Ni siquiera la marcha, con su convocatoria y su crítica, sirvió para que discutiéramos la unidad (y el intento hicieron en la prensa Enrique Krauze y Jesús Silva-Herzog Márquez, pero no fueron escuchados). Al contrario, regodearse con el fracaso de otra marcha de pirruris encona la separación, aprovecha la diferencia para buscar pleito y aprovecha el pleito para incrementar la diferencia. ¿O no fue eso lo que logró la crítica celosa de la exclusividad de la indignación popular? Ni a la discusión de la unidad podía apuntar la marcha, con su convocatoria y su crítica, porque nuestras diferencias carecen de razones. A pesar de todo, me parece que lo más preocupante es la comodidad con que se esparce la convicción de lo infructuoso del acto. ¿En serio nadie ve que es una excelente noticia que veinte mil personas se manifestaran en una avenida de la Ciudad de México, sin necesidad de acarreos, corporativismos partidistas y escalafones militantes? Esto no había pasado desde las marchas por los 43, hasta que las boicotearon los anarquistas. Que veinte mil personas que no suelen tomar la calle por un asunto político lo hagan es buena noticia.

Claro, la real politik me dirá que tomo las pulgas por elefantes y confundo la llovizna con el diluvio. ¿Cómo es que me emociono por una marcha así, si tras ella nada ha pasado? ¿Cómo puede emocionarme una marcha infructuosa? Respondo: yo no soy el que espera frutos inmediatos de la actividad política. ¿Quién una marcha con frutos? Está la de Mussolini y sus seguidores sobre Roma. Y a mí, discúlpenme, pero esos frutos no me gustan. El modo más sencillo de cambiar las cosas es el del uso de la fuerza, y para las cosas políticas sin duda lo es la fuerza en manos de un líder. Pero el solo hecho de cambiar no me emociona. Así como no me parece necesario que la vida política sea la expresión del líder o que nuestra situación sea tan extrema que sólo quede la fuerza. Si la vida política nacional debe medirse por sus frutos y la situación es realmente extrema que requiere fuerza y liderazgo, entonces tenemos que otear el horizonte para identificar a algún buen tirano. Si lo identificamos, y en verdad es un buen tirano, tendremos que obligarlo a ejercer la fuerza, tendremos que obligarlo a derramar sangre. Si logramos que nuestro buen tirano nos tiranice, y con ello logramos resolver todos nuestros problemas, tendremos que cuidarlo de los tiranicidas y de los problemas que pueda enfrentar su tiranía. Para todo ello, de todos modos, nos tendremos que poner de acuerdo, tendremos que buscar un tipo de unidad, tendremos que buscar una tiranía fructífera. ¿Para qué, entonces, compatriotas, vuestro tirano? Prefiero una marcha infructuosa.

Námaste Heptákis

 

Escenas del terruño. 1. ¿Es cierto que en el municipio mexiquense de La Paz se ha presentado el primer grupo de pandilla sureña en el centro del país? Los padres de familia y profesores de la escuela donde hizo su aparición así lo han denunciado. En las fotos de las pintas, al menos el lenguaje cifrado coincide con las clásicas expresiones de ese grupo. Aquí urge una investigación periodística seria. 2. También debería investigarse con cuidado cuál es el interés del misterioso grupo que ganó la mayor parte de las licitaciones de estaciones de radio, como dice Mario Maldonado, invirtiendo mucho más del valor de las mismas. 3. La investigación que sí siguió es la de las opacidades en el manejo del presupuesto de la delegación Cuauhtémoc. El delegado, un expriista llamado Ricardo Monreal que, como buen priista, siempre acusa dobles intenciones en las notas que lo exhiben, ha descalificado -otra vez- la nueva investigación. 4. El pasado jueves 16, en Chicago, hubo una marcha de migrantes mexicanos contra el presidente Donald Trump. Cuando la marcha se detuvo frente al consulado mexicano la consigna fue: “Fuera Peña”. 5. Se contempla la desaparición de la Lotería Nacional, lo informa Alberto Aguirre en El Economista.

Coletilla. El pasado 1 de octubre señalé que Patrick Slim financiaba a los grupos detrás del movimiento llamado Frente Nacional por la Familia. Esta semana lo confirmó un reportaje de Luis Pablo Beauregard en El País. A partir de una entrevista con Vicente Segú Marcos, presidente de la Fundación Incluyendo México, el periodista confirmó la participación del hijo del hombre más rico de México, así como de Agustín Coppel -de Grupo Coppel-, Carlos Fernández -exdirector de Grupo Modelo- y Lorenzo Servitje -y por ahí se relaciona con el Yunque-. La organización tuvo tratos con Salvador Martínez della Roca, El Pino -exdirigente estudiantil del movimiento de 1968-, en el gobierno de Guerrero, y los tiene con el gobernador “independiente” de Nuevo León, el priista Jaime Rodríguez Calderón, la gobernadora priista de Sonora, Claudia Pavlovich, el de Quintana Roo, el priista-panista-perredista Carlos Joaquín, el de Querétaro, el panista Francisco Domínguez y el de Tamaulipas, el panista Francisco Cabeza de Vaca. La organización, que ya anunció sus intenciones para la elección federal de 2018, ocupó el cuarto lugar nacional en ingreso por donaciones en 2016 (más ingresos que Fundación Teletón, pero el periodismo militante -para no ir contra quien los financia- no lo ha investigado). Antes de Segú, y no está de más recordarlo, el presidente de la organización fue Luis Guillermo Zazueta Domínguez, quien como operador de Transforma México trianguló recursos de la Lotería Nacional a Vamos México, la fundación que promovía la candidatura presidencial de Marta Sahagún en 2004, con facilidades de la entonces secretaria de Educación, Josefina Vázquez Mota -a partir de mañana precandidata panista a la gubernatura del Estado de México-; Zazueta ahora es consejero de ICA, la empresa encargada del nuevo aeropuerto junto con Grupo Carso, de Carlos Slim. El hijo del mexicano más acaudalado tiene su propio proyecto político.

 

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