Fiesta

La alegría reinaba en toda la comunidad, el regalo que había traído Prometeo, había resultado mucho más provechoso para celebrar que para otra cosa. Sí, es cierto que la primera intención del Dios fue alejar a los animales salvajes de la ciudad, dar luz por las noches y ahuyentar el frío de los cuerpos de los hombres. Sin embargo, las lanzas, la luna y las pieles hacían un mejor trabajo a la hora de satisfacer estas necesidades. Cuando el Dios llegó, los hombres quisieron celebrar, y comer como nunca antes lo habían hecho, y lo lograron.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s