Un Taco de Lengua

Estaba harto de la literatura mediocre, de ver los mismos elfos atacar con flechas tan idénticas entre ellas como los granos de arroz. No lo iba a tolerar más, estaba cansado, hastiado y dispuesto a llevar su fantasía literaria a límites jamás antes vistos. Tomó, decidido, una pluma y un papel, letra tras letra comenzó a escribir la historia más fantástica nunca antes imaginada. Había por fin transformado a los elfos, les había torcido las entrañas de modo tal que parecían confitería de la fina. Tres años y cuatro meses después, cuando terminó el libro que reivindicaría la literatura fantástica; al leerlo, se dio cuenta que lo plasmado ahí, no era tal como él lo imaginaba.