Estereoscopia del alma

Estereoscopia del alma

Maravilla la mirada del poeta cuando en la imagen reúne los rasgos de la diversidad del mundo. Leer poesía, pensar las imágenes, reconocer lo múltiple y distinguir lo uno, es siempre maravilloso. Descubrir que por el logos una imagen reúne lo disperso y que la imagen nos permite la unidad, da qué pensar sobre la vida del libro, de las letras, de las lecturas… de quien vive leyendo. Compartir emocionado las maravillas, contagiar las lecturas con entusiasmo, leer juntos para encontrar los tesoros escondidos (frase de conocido personaje), da qué vivir. Leer, cuidar lo leído y meditarlo en el alma, que el alma se mire a sí misma e intente una imagen de sí, que el alma reflejada en el espejo del discurso se reúna en una misma imagen para encontrarse nuevamente a sí misma, que el alma vuelva a sí la mirada sin bizco alguno, a todo eso podemos llamar estereoscopia del alma.

Ejemplo de estereoscopia podemos encontrar en la Gacela del amor maravilloso de Federico García Lorca.

Con todo el yeso

de los malos campos,

eras junco de amor, jazmín mojado.

 

Con sur y llama

de los malos cielos,

eras rumor de nieve por mi pecho.

 

Cielos y campos

anudaban cadenas en mis manos.

 

Campos y cielos

azotaban las llagas de mi cuerpo.

 

Breve, el poema está compuesto deliberadamente de opuestos que se reúnen en una misma imagen. Prueba de ello es que los versos 7 y 9 reúnen los opuestos de las primeras dos estrofas e invierten su enunciación para recalcarlo. El poeta contrapone deliberadamente los cielos y los campos; el poema es la imagen que reúne campos y cielos. En la medida en que el campo se opone al cielo, el poema crea la imagen de la totalidad del mundo. Es el mundo como totalidad el escenario del amor maravilloso; casi suena a Fray Luis… Sin embargo, el poema toma un camino muy distinto al de la maravilla del mundo. Nada reúne, a primera vista, el último verso de la primera estrofa con el conjunto que forman por su final los últimos versos de la segunda estrofa y ambos pareados. El pecho, las manos y el cuerpo no parecen reunirse con facilidad al jazmín mojado. ¿Estamos ante otro opuesto? ¿Disarmonía del mundo?

Algo pasa entre los terceros versos de las estrofas que da movimiento al poema. Comparadas entre sí, ambas estrofas son correspondientes: mismas letras iniciales de cada verso, misma duración de los dos primeros versos, mismo esquema acentual y rítmico. Mas no es así en los versos terceros. La correspondencia se rompe y el verso bimembre de la primera estrofa da lugar a un sonorísimo endecasílabo en la segunda. El junco de amor de la primera estrofa se reúne sonoramente en el rumor de la segunda, la reunión da vitalidad y fluidez al verso, sonoridad del río que corre al lado de los juncos. La vida entre los juncos de la primera estrofa resuena para que escuchando su rumor en la segunda estrofa haga aparición el cuerpo. El poema reúne la vida y el cuerpo, el oído y la vista, una movilidad y un reposo. El poema maravilla.

La primera estrofa tiene su propio juego de contraposiciones. El blanco del yeso se contrapone a la blancura del jazmín. El campo de juncos es una contraposición en sí misma: Aaru era el reino de Osiris, el dios egipcio de la resurrección. Claro, el yeso del campo refiere inmediatamente a la muerte: el yeso de los sepulcros hace de los campos unos campos malos. Su maldad, obviamente, no proviene del tipo de tierra, sino de aquello a lo que ha sido destinada: infertilidad voluntaria. Campos malos para el amor, si el amor ha de ser fértil. Precisamente ahí reluce la blancura del jazmín, quien no renuncia a su fertilidad, sino que reconoce que su voluntad lo hace infértil. El yeso embellece la tumba de quien no conoce su deseo: sepulcro blanqueado. El jazmín, mojado por la brisa matutina, por su descubrimiento, por lo que ha sabido de sí, reluce entre los malos campos con la naturalidad de su deseo. El alma sabe de sí como amor maravilloso.

La segunda estrofa presenta el temor del alma ante lo aterrador del mundo, reuniendo oposiciones en sí misma y con la estrofa anterior. Sonoramente el palatal fricativo de la primera estrofa se transforma en un palatal lateral en la segunda: de yeso a llama, señalando con ello la diferencia del objeto de comparación, pues la fertilidad se juzga en la tierra y las intenciones desde el cielo. Lo cual se indica con la dirección de las llamas, con la lluvia de fuego (Génesis 19:24). Se presentan como malos los cielos que condenan el amor del jazmín. Mas el jazmín no vuelve atrás la mirada, no será yeso ni estatua de sal. Aquí, en el drama pleno, aparece el verso más sonoro del poema, a la mitad misma del poema. Eras rumor de nieve por mi pecho es, al mismo tiempo, un consuelo ante las llamas amenazantes, como un dolor ante la inevitabilidad de la pérdida. El alma se refresca con el amor cuando la acecha el mundo; el alma se hiela cuando se descubre solitaria… el otro ha mirado atrás. El alma descubre en el amor la maravilla del dolor y del consuelo.

La maravilla descubierta por el poema produce la imagen que muestran los pareados: el martirio de San Sebastián. Desde los cielos hasta los campos (extremos de la oposición) el mundo se reúne en aquel que está sufriendo por el amor. El sufriente, encadenado al amor, tiene las manos anudadas: entrega su amor, se entrega y al entregarse sufre. El sufrimiento se incrementa con los azotes en las llagas, por lo que el cuerpo se vuelve realidad al alma. Por el amor, el alma descubre su presencia en el mundo y se maravilla. ¿Qué es lo que maravilla al alma? Que nada es tan simple en el mundo como para solo gozar. Que detrás de los juncos yace la vida, aunque no participe de la eternidad. Que a veces, como con Federico García Lorca, lo eterno es la maravilla de solo saber amar.

Námaste Heptákis

 

Escenas del terruño. 1. Fernando Escalante Gonzalbo considera que la revuelta de los «chalecos amarillos» es señal de la política por venir: un liderazgo que se forma desde el descrédito partidista, una reforma impopular y la calle como único escenario de resolución del conflicto. 2. Dijo el señor presidente López Obrador que él no donará su sueldo, como la secretaria de Gobernación, pues es pobre y con su sueldo debe sostener a su familia. ¿Pues no que durante sus 12 años de desempleo y campaña vivía de las regalías de sus libros? 3. Durante las vacaciones decembrinas se negociará el pago de bonos de lo que iba a ser el nuevo aeropuerto. ¿Negociación en vacaciones? Pero ahora los políticamente correctos miran a otro lado. 4. Dijo el secretario de Educación, Esteban Moctezuma Barragán, que en la propuesta educativa de la cuarta transformación se propone que en los exámenes «se vale copiar y se debe copiar porque se debe trabajar en equipo». 5. Con alevosía, los senadores de Morena, PES, PT y Verde expulsaron a Juan Zepeda de la Comisión de Justicia. Haciendo valer su mayoría, lo defenestraron en comisiones y ratificaron la destitución en el pleno. En la discusión se supo que Morena obtuvo los votos de los otros tres partidos con mentiras. Además, la expulsión fue alevosa porque se hizo a horas de que el senador se sometiese a una cirugía programada, lo que limita su posibilidad de defensa. Y estos senadores son los que aprobarán la constitución moral. 6. La cuarta transformación claro que hará historia. Tres ejemplos. Primero, ¿gusta usted de la radio pública? Pues aproveche las siguientes dos semanas para escucharla. La austeridad del nuevo régimen ha decidido cancelar contratos de quienes en el IMER trabajaban por honorarios, por lo que estaciones como Reactor, Opus y Horizonte tendrán, a partir del 1 de enero, menos conductores y menos programas. Adiós a los viernes de blues con Raúl de la Rosa, o a los martes de la misma pieza en muchas versiones con Javier Platas, o a los descubrimientos musicales de Oscar Sarquiz, o al programa de música brasileña, o a las tardes de piezas barrocas, o a las noches de sábado soulero, o al programa de música y leyendas gitanas, o la serie de historia de la música con el maestro Álvarez del Castillo… hasta el dinosaurio de las mañanas dominicales se irá. La cuarta transformación llegará hasta los oídos. Segundo, ¿gusta usted de los libros del programa Tierra Adentro? Pues al menos para mí era indispensable leer cada año los libros editados por su fondo editorial, pues eran la ventana a los literatos jóvenes. Ahora, han sido despedidos los trabajadores del programa. A partir de enero ya no habrá programa Tierra Adentro; quizá se vuelva una colección del Fondo de Cultura Económica. La cuarta transformación se enquistará en los libreros. Tercero, ¿es usted aficionado de la ONEFA? El equipo de futbol americano Centinelas, en sus versiones máster, profesional, juvenil, femenil e infantil, desaparecerá junto con el órgano de guardias presidenciales por decisión del nuevo régimen. La cuarta transformación hasta en el emparrillado.

Estantería. 1. Bellísimo perfil de Martí Soler, de la pluma de Jorge F. Hernández. 2. Carlos Eduardo López Cafaggi narra la despedida de Leonard Cohen al amor de su vida: la inspiración. 3. José de la Colina publicó, surfeando en la mente, un decálogo del escritor de minicuentos.