Inculpado…

Sin poder emitir palabra, sin libertad para moverse o siquiera respirar, el inocente escuchó todo.

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Hombres felices

La pregunta que atormenta al hombre en todo tiempo y lugar es si lo que hace es bueno y sirve para la felicidad, si la felicidad es un camino y si hay receta para andar, conforme vive ve que no hay camino y que recetas tampoco habrá. Sigue leyendo

Aburrimiento

El aburrimiento es la sensación que le queda al hombre desocupado, pero al mismo tiempo carente de ocio.

Sólo el hombre que pasa su vida buscando las comodidades con las que el hombre moderno sueña vivir experiemienta la ausencia más grande. Primero se deshace de Dios, luego de la razón, en la que pretendía confiar; y por último se desahace del sentimiento, porque es individual y relativo y por lo mismo contrario a la igualdad que le gusta promover.

El hombre aburrido es desconfiado, se llena de cosas que ocupará al día siguiente y que siempre acaban guardadas, y al mismo tiempo que se llena de cosas, el hombre moderno se va vaciando, se va quedando sólo, desnudo y sin algún propósito que lo lleve a salir de la comodidad de la isla en la que vive, aunque no deja de ser prisionero en esa isla, como alguna vez lo fue Odiseo en la isla de Calipso.

El hombre aburrido no sabe lo que busca aunque a veces se sabe perdido como el naúfrago, quien con trabajos sale a respirar en medio de las olas que le golpean, y al salir se da cuenta que no es lo mismo navegar por la vida viendo las estrellas que confiado en el encierro al que le someten sus muchos artilugios para evitar sentir el viento en la cara.

Maigo.

Libertad a la moderna

Los sueños de libertad sólo los tienen los esclavos, quizá por eso el estandarte de la libertad es portado por las manos de los modernos.

Maigo

Ruptura

Algo se rompió hace rato. Creo que estaba en la cocina cuando sucedió, apenas y recuerdo su sonido, no fue un sonido llamativo o estruendoso, aunque sí fue suficiente para que volteara a verlo, pero nada más…

La verdad es que me dolió un poco que se rompiera, porque auqnue  hace mucho que ya no le prestaba atención estaba ahí haciendo lo propio, sin negarse, sin pedir nada a cambio.

Pero ahora lo que importa es que algo se rompió hace rato y creo que casi nadie lo noto. Yo no quiero levantar esos pedazos, sueño con que se hagan polvo con el peso de los pies que le pasen por encima y que ese polvo se lo lleve el viento muy lejos de aquí, tal vez ni eso lo noten los que suelen caminar por ahí…

Algo se rompió hace rato y mis quehaceres me impiden contemplarlo, estaba en la cocina y ahora me tengo que ir como el polvo que me llevo entre los zapatos. A casi nadie le importa que esté roto porque servía en silencio y porque su servicio era calmo, aunque creo que lloraré, porque a mí si me importaba lo que se rompió hace rato…

Maigo.

 

 

10 de mayo

Sólo en el regazo de María es posible encontrar el cobijo que la modernidad es incapaz de proporcionar.

El dolorido corazón del hombre, acude tembloroso a los brazos de la madre, antes de presentarse con el padre y pedir el perdón, que amorosamente se le concede en el momento de la salvación.

Sólo en el regazo de María la salvación encuentra el calor materno y amoroso de la madre que nos fue entregada en el dolor y que nos disculpa por hacer lo que no sabemos cuando lastimamos a nuestro salvador.

Sólo en el regazo de María nosotros renacemos como hijos de Dios, ya que el hijo bien amado del padre desde la cruz nos lo otorgó. Benditos somos por tener el regazo de María, porque nos entregó a su hijo y nos mostró la dulzura del servicio desde antes de la venida del salvador.

Pero ingratos, celebramos a las madres exigiendo las perlas que la virgen jamás pidió.

Maigo.