Hermandad

El llanto de tus ojos propicia angustia en mi alma, la ausencia de tu voz me agüita el corazón, el sudor de tu frente me mueve y amilana. Mis egoísmos se pierden cuando veo tu dolor, quisiera calmarlo y veo que no puedo hacer nada, sólo puedo tomar tu mano y acompañarte en tu dolor, mi impotencia y tu sufrimiento en algún sentido nos hermanan, porque sin sentir siento y sin sufrir sufro y porque tu alegría me alegra y tu salud me devuelve la mía.

 

Maigo

Ensayando la mezquindad..

Mezquino es aquel que hace algo esperando el agradecimiento de los demás, ya que considera la gratitud como deuda, que si no es pagada por los otros ha de serlo por la vida o por Dios.

Maigo.

Ensayo sobre la tristeza

La tristeza no tiene fondo o raíz, no se nutre de nada; de hecho no se nutre, es vacío y como tal es ausencia de Dios.

 

Maigo.

Perdón en progreso

En muchos lugares he escuchado que el perdón es un proceso, ésta idea suele molestarme bastante, porque entender al perdón como tal es entender la gracia como el resultado obtenido mediante un método.

Creer que la mirada de Dios se posa en el hombre y en su salvación debido a que éste ha encontrado la receta para ser amado es pecar de soberbia, el perdón de Dios no es resultado de un método bien seguido y a veces optimizable, el perdón llega por Gracia, y es por ello que es de agradecerse con la devoción de una vida bendecida por el salvador.

No me gusta la idea del perdón como un proceso, porque aunque sí es una decisión de quien lo otorga, no hay un método que lo garantice como resultado de un trabajo bien llevado.

Maigo.

Paciencia

La paciencia no se acaba, es la esperanza la que se extingue.

 

Maigo

Amor al cambio

Las revoluciones no cambian al mundo, porque se limitan a cambiar a los sistemas, procuran abolir lo que siempre ha existido y cuando mucho cambian a los actores que se trepan a un viejo escenario para representar un mismo papel.

Las reformas tampoco funcionan, porque con dolor en el corazón cambian lo visible con la intensión de que se acepte mejor lo invisible, y renuncian a lo que se puede hacer bajo la luz del sol, sin importar que bajo esa luz brilla lo que se canta en la plaza pública como las buenas obras que se hacen sólo para los ojos del Creador.

Para cambiar al mundo no bastan revoluciones que regresen todo a un mismo punto inicial, o reformas que cambien las cosas desde lo que es externamente visible, para cambiar al mundo es necesario algo más difícil y profundo, hace falta la conversión que mueve al hombre hacia el amor al prójimo y por tanto al deseo de servirlo como a imagen de Dios que es.

 

Maigo.

Servir sin miedo

La facilidad con la que el miedo se propaga e inunda el corazón da cuenta de lo que hay en el alma del hombre. Quien tiene fe nunca será víctima del temor, pues no se amilana cuando se trata de reconocer al salvador, por fe se ama al prójimo y éste se ve a Dios.

 

Maigo.