Caracterología

Caracterología

 

Definió la autoestima como confianza en ci-nismo.

 

Odiaba mirarse al espejo: siempre encontraba un fraude.

 

Era tan erudito que coleccionaba frases célibes.

 

Ya no sé si soy escéptico.

 

Leyendo Platero y yo me descubrí un niño para libros.

 

 

Námaste Heptákis

 

 

Coletilla. El pasado lunes 26 de marzo se cumplieron 42 meses de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa; no hay novedades en la investigación del caso. El pasado miércoles 28 de marzo se cumplieron 7 años del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. Y ayer, 30 de marzo, el MPJD convocó a los candidatos presidenciales a pronunciarse sobre las víctimas y a reunirse con ellas. Es importante la convocatoria del MPJD, pues durante la semana se atacó en medios a tres de los fundadores del movimiento. El martes, los ataques se dirigieron a Emilio Álvarez Icaza, por la alianza de Ahora y el Frente. El miércoles, un medio electrónico divulgó la noticia falsa de una alianza entre Javier Sicilia y López Obrador. Y el jueves, un periódico sirvió para injuriar a Julián Le Barón. Aprovechando las vacaciones, algunas personas inventan rumores que servirán para la guerrilla electoral.

 

La vida como grulla

La vida como grulla

 

I was down and out
He looked at me to be the eyes of age
As he spoke right out

 

Es una opinión extendida que la unidad del arte poético posibilita la reunión de la comedia y la tragedia en las grandes obras. Y siempre es una opinión debatible cuáles sean esas grandes obras, o bajo qué definición ha de juzgarse aquello en que puede reconocerse la pretendida reunión. Si se toman simplonamente, por ejemplo, las definiciones aristotélicas de tragedia y comedia, pronto podría decirse que en cada obra se confirma la reunión, o que cualquier cosa es literatura. Y en diciéndolo pierde plenamente su sentido aquello de donde nace la opinión extendida. ¿A fin de qué sostener la reunión de lo distinto cuando tan arduo empeño exige la precisión de la diferencia, la claridad de la definición?

         Rondo por estos asuntos en el intento de explicarme una novela reciente, su éxito relativo y su dificultad particular. Ando rondando en torno de Esperando a Mister Bojangles de Olivier Bourdeaut.

         La primera novela de Bourdeaut ha sido recibida por el público relativamente bien. Sin ser un fenómeno mediático, ha logrado agradar a un público amplio. Sin ser la nueva gran novela, ha gustado a la crítica. Y mucho más interesante, sin ser una lectura sencilla, ha sido leída con demasiada facilidad. Así, por ejemplo, la mayoría de las reseñas falla al captar la unidad de la obra, ciñéndose inexplicablemente a las primeras páginas. O bien, perfila desarticuladamente el carácter de los personajes, simplificándolos, estatizándolos. O, finalmente, reducen la novela a un calificativo tan ridículo como sospechoso; ni el surrealismo es mero absurdo, ni toda excentricidad es exagerada.

         La novela se divide en tres partes. La primera es la jocosa descripción de una familia, su génesis y sus costumbres. La segunda va más allá del círculo familiar: junto con los profesionales aparece el ámbito público, la vitalidad aparece excesiva frente al orden del Estado, la diferencia torna anomalía, la disidencia aparece como sintomática enfermedad. Hacia la tercera parte el hogar es ya imposible, la vitalidad pasado y la soledad futuro. Las risas de la primera parte contrastan con la resignación y el desconcierto de la tercera. La comedia privada termina en tragedia interna cuando el Estado pone orden, cuando los profesionales determinan la moral pública. Tan sólo por la visión general de sus partes, Esperando a Mister Bojangles es una novela política.

         El título de la novela evoca una canción popular que encuentra su expresión más bella en la interpretación de Nina Simone. El personaje que baila en la canción es la visita esperada en los festivos bailes de los personajes de la novela. Mientras el baile y la música iluminan una celda de prisión en la versión original, aquí la vida ―ya luminosa por sí misma― quisiera no perder la luz ―preservar el constante amanecer― mientras se baila. La música del entrañable anciano de Mr. Bojangles añora el mundo externo. La música que espera la llegada del anciano en Esperando a Mister Bojangles quisiera conservar el mundo interno. La vieja canción nos conmueve porque nos da esperanza de un futuro promisorio. La nueva novela nos perturba porque anuncia que la alegría en que brota la esperanza siempre está al acecho de la destrucción. Olivier Bourdeaut alerta sobre la tristeza que nos inundará cuando sigamos esperando al viejo Bojangles en una nueva celda: la moral.

         No se trata de que Esperando a Mister Bojangles sea una novela inmoral, o un gajo romántico-revolucionario desprendido desde alguna trinchera. Sino que muestra que la vitalidad se agota cuando es imposible mentir. O para decirlo mejor: la alegría suspira cuando es imposible mentir bien. O para decirlo más correctamente: la vida pierde su sentido cuando la mentira sólo es un asunto moral. “Cuando la realidad sea aburrida y triste” ―se aconseja en la novela― “invéntese usted una buena historia y cuéntemela. Con lo bien que miente sería una pena no aprovecharlo”. Mas cuando sólo reina la moral, toda mentira es triste, la literatura vana y la tragedia clara. Viviremos una comedia mala.

 

Námaste Heptákis

Escenas del terruño. El lunes siguiente se cumplen 41 meses de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. No hay novedades en la investigación del caso. ¿Las habrá antes de la elección?

Coletilla. En una síntesis perfecta de nuestros tiempos, Jorge F. Hernández señala el hartazgo provocado por el ruido de la política y avizora la necesidad de buscar un horizonte lejano en que sea posible reconocer nuevamente lo importante.

La interioridad literaria

La interioridad literaria

 

Entre las críticas simplonas ―que se irán volviendo lugar común― sobre la nueva obra de Paul Auster, 4 3 2 1 [2017], se encuentra aquella que la afirma como una novela autobiográfica, afirmación tan difícil de sostener tanto por la irrepetibilidad de la vida como por la variación intencional del estilo usual del autor. Auster ha dedicado cuatro novelas a la autobiografía y en las cuatro predomina el estilo usual del autor. En 4 3 2 1, en cambio, el estilo es deliberadamente distinto. Auster sabe que no va a repetirse, incluso cuando haya de contar “lo mismo”. Si algún día queremos comprender el peculiar logro creativo de la nueva obra de Auster, tendremos que deshacernos del prejuicio de que se trata de una novela autobiográfica. Si algún día queremos comprender el todo creativo de 4 3 2 1, tendremos que comenzar a pensar en Auster como creador. Y una de sus cuatro novelas autobiográficas nos puede ayudar de inicio.

         Informe del interior [2013] es un recorrido pesquisón de la interioridad, pero no de esa interioridad que la superficialidad mística cree haber encontrado o que el esoterismo de las cadenas de oración y meme cree alimentar, sino la interioridad única y unificable que una memoria atenta y esforzada encuentra en su reconocimiento del pasado. La interioridad como actividad de la memoria no es arqueología interior, sino expedición asombrada al momento mismo en que se inaugura ese diálogo del alma consigo misma que es la interioridad, que es lo reporteable, que es de lo que de nosotros mismos vale la pena hablar. Lo dice bien Auster contando un episodio de sus seis años: “cuando la voz interior se despierta y surge la capacidad de discurrir, cuando te dices a ti mismo que estás produciendo un pensamiento. En ese momento entra nuestra vida en una dimensión nueva, porque en ese punto adquirimos la aptitud de contarnos nuestras historias a nosotros mismos, de iniciar la ininterrumpida narración que continúa hasta el día de nuestra muerte”. La interioridad es el lugar desde el que nos contamos historias. La interioridad es la fuente de la lectura.

         Importante la descripción de Auster, pues la conciencia, antes que un fenómeno moral, aparece como un fenómeno literario: aquello por lo cual contamos historias, aquello por lo cual queremos que las historias nos sean contadas. La experiencia literaria (expresión alfonsecuente) como origen de una vida dignamente humana. De ahí, el autor como creador de lo humano: de la propia historia en la autobiografía y de las posibilidades de la propia historia en una obra mucho más compleja. De ahí, el lector como cocreador de lo humano: testigo del testimonio autoral, autor de su otredad, escucha de la historia ajena narrada con la voz propia. La interioridad reporteada por Paul Auster es la que origina al autor, lo reapropia de su fundamento, lo hace fenómeno literario. Nada semejante se encuentra en esa totalidad creativa que es 4 3 2 1. ¿Para qué buscaríamos el testimonio austeriano de su origen narrativo? Buscamos nuestra propia voz en los relatos ajenos desde el día en que sabemos por los libros que nunca más estaremos solos. La interioridad nunca es solitaria.

 

Námaste Heptákis

 

Escenas del terruño. 1. Ayer se cumplieron 40 meses de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. El pasado lunes 22, una comisión de representantes de los familiares de los desaparecidos se reunió con el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. En la reunión se acordó una reunión con el pleno del Consejo de la Judicatura Federal para el próximo 31 de enero. Según el abogado de los normalistas, la reunión tiene por objetivo informar de las omisiones de los jueces para librar órdenes de aprehensión contra los policías de Huitzuco, además de solicitar que la investigación se oriente contra las Fuerzas Armadas. 2. Importante el señalamiento de Carlos Puig: el 30 de diciembre de 2017 fue liberado Erick Valencia Salazar, El 85, y no nos habíamos enterado. Y peor: en un oficio fechado el 16 de diciembre se informa de la sentencia del 29 de diciembre: back to the future! 3. Qué raro: la Fepade «acuerda» con Javier Corral que sólo investigará las acusaciones contra César Duarte por desvío de recursos para las campañas electorales. ¿Por qué se necesita acordar que la Fiscalía Especial Para la Atención de Delitos Electorales investigará sólo delitos electorales? Ah, qué exitosa la caravana de Corral. 4. Enrique Quintana no quita el dedo del renglón: alguien está manipulando la percepción sobre las cifras económicas para propiciar inestabilidad. En esta ocasión el dato es la inflación de la primera quincena de enero, que en los corrillos se trata como altísima, pero en los datos es bastante baja. 5. «Honestidad valiente», le dicen, juar juar. Una corruptela más de los impolutos. El exdelegado Ricardo Monreal se hizo de un negocito familiar durante su desastrosa administración de la Delegación Cuauhtémoc. Ya dirán los groupies de Morena: ¡compló!, ¡mafia del poder!… Lo de siempre. 6. ¡De risa loca! Una señora que se presenta públicamente como filósofa dio una conferencia en la que dijo que la capacidad de razonar nos ha hecho animales violentos y que por ello propone abandonar el humanismo para adoptar el animalismo. ¡Chíngale! Ah, claro, pero denostar a la razón y a la palabra no es ir contra naturaleza, doctora Rivero Weber, sino inventar el hilo negro: lo difícil no es ser humano, sino vivir humanamente.

Coletilla. «Laberinto» de Milenio diario nos deleitó hoy con un nuevo relato de John Maxwell Coetzee.

Ociosidad civilizada

Ociosidad civilizada

 

Leemos los libros de memorias porque testimonian las vidas de los grandes hombres. En los casos más afortunados, una vida ejemplar es narrada de manera ejemplarmente bella: pleno dominio del estilo, prosa insuperable, íntima complicidad con el lector. En otros casos, hurgamos las memorias espigando los detalles de una andanza, recreando un episodio o confirmando las sospechas. Hay, además, algunos pervertidos que se ufanan de saber mejor las vidas ajenas que las propias y que escrutan los renglones memoriosos verificando, corrigiendo, censurando… incluso inventando (con mal genio, por supuesto). Y hay otros que leen las memorias de los miembros de su gremio con un ánimo ritual, iniciático, como queriendo comenzar la historia, como aspirando a superar el estado tribal del profesional lustroso. Leer por puro gusto unas memorias es, finalmente, un paseo amistoso en la única red social real: los libros. Porque hay una gran diferencia entre la ociosidad del lector hambriento de memorias y la avidez famélica del chismoso que estalquea insomne. El lector podría probarlo leyendo las apetitosas Memorias de cocina y bodega.

         Publicadas hace 65 años, Memorias de cocina y bodega es un festín de la pluma alfonsecuente. Vano es señalar que el libro está escrito con una prosa insuperable. De más está recordar al lector la plena cultura de Alfonso Reyes. Tampoco se haría justicia alguna al libro si se invoca aquí el lamento frecuente por el olvido de los textos –que es filisteísmo cultural puro. Un libro impecablemente escrito por un hombre que sabía de todo, pero que tiene fama de hombre muy serio y totalmente ajeno a los excesos y divertimentos, será necesariamente un libro empolvado. El lector de nuestros días no tiene tiempo para una ociosidad civilizada. Si el lector de nuestros días no tiene tiempo para los placeres de la mesa y los deleites de la sobremesa, menos tendrá el ocio espiritual para regocijarse con los recuerdos gastronómicos de don Alfonso. Leer Memorias de cocina y bodega por el puro gusto de amigar los placeres es casi estrafalario en nuestros días. Pruébelo el lector, vale la pena.

         Memorias de cocina y bodega es la memoria civil de Alfonso Reyes. Y no lo digo como exageración. En el libro, Reyes consigna el panorama gastronómico que sus andanzas por el mundo le permitieron conformar. Las cocinas francesa, española, brasileña, argentina y mexicana constituyen un vitral por el que la inteligencia de don Alfonso ilumina lo humano. ¿Qué pasa si vemos la amistad francesa, inmortalizada por Flaubert en La educación sentimental, a la luz de una asociación gastronómica que tenía por finalidad construir el mapa del maridaje de París? ¿Qué nos dice el olvido europeo del vino riojano comparado con las campiñas españolas descritas por la mirada minuciosa de Azorín? ¿Habrá emoción mayor para un provinciano de Monterrey que la anagnórisis del cabrito brasileño? ¿Dónde quedó la sabiduría mexicana que podía distinguir una taza de café rojo de una taza (con bigotera) para chocolate y despreciar el café a la americana –que es negro-? Nótese: la amistad como aventura del maridaje, el nacionalismo como mirada interior, la provincia como símbolo del cosmos, los buenos modales como formación del gusto… ¡Ociosidad civilizada!

         ¿No es exagerado considerar a la gastronomía como el orgullo de la civilización? ¿No es lo políticamente correcto asignar ese lugar a los derechos humanos? ¿O quizás a la libertad? Precisamente por eso es importante la enseñanza alfonsina: la dignidad no se concede con una declaración, la libertad no es un mero estado social. Lo mejor del hombre es aquello que lo hace más real, más plenamente humano: ahí, a la mesa, dando lugar a la amistad, a la palabra, a la creatividad y a la vida. ¿O no siente el lector que come rápido, solo y sin sobremesa, que le falta la vida, la creatividad, la amistad y la palabra? Memorias de cocina y bodega es un lujo para la vida en tiempos de supervivencia.

 

Námaste Heptákis

 

La letra yerta. Habrás visto, lector, que utilicé el término amigar. Si bien también existe amistar, algún laboratorio lo ha tomado para nombrar un fungicida. De alguna manera eso es una paradoja amistosa.

Escenas del terruño. 1. Qué raro. Si usted leyó hoy Milenio diario, se enteró que ayer el presidente Peña tuvo un bonito evento en Querétaro. Si usted leyó hoy Excélsior, se enteró que en el bonito evento hubo una protesta por la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, pero que los presentes no pudieron escuchar lo que el presidente dijo a la que protestó. Si usted leyó hoy El Universal, se enteró que el presidente le dijo a quien protestó que el caso de Ayotzinapa es un asunto cerrado. Si usted leyó hoy La Jornada, se enteró de la trayectoria política de los papás de la que protestó y que el presidente le dijo a la que protestó que considera que los 43 están muertos. Y si usted leyó hoy Reforma, se enteró que la que protestó dijo que el presidente dijo que «él cree que la investigación está cerrada y desgraciadamente los 43 estudiantes de Ayotzinapa fallecieron». ¿Realmente dijo eso el presidente? Al menos hay video en que la que protestó afirma lo que le dijo el presidente. ¿De veras dijo eso? Si lo dijo, quizás sea la declaración más irresponsable de su administración. 2. Hace dos semanas señalé que la reunión de seguimiento del caso de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa se postergaría hasta febrero «a fin de presentarles a los familiares a un funcionario nuevo en el seguimiento del caso». Ahora sabemos que el funcionario será Rafael Adrián Avante Juárez. El nuevo funcionario sustituye a Roberto Campa, con quien comenzó a trabajar en el sector público; de Profeco, Avante Juárez pasó a la Secretaría del Trabajo, a donde llegó de la mano de Javier Lozano Alarcón -quien esta semana renunció al PAN y se unió a la campaña de Meade-. ¿Queda claro qué función tendrá la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Segob? 3. Señores, aquí hay nota: el Fondo de Cultura Económica acaba de lanzar una nueva serie de libros dedicada a exponer las reformas estructurales del gobierno en turno. ¿Quiénes son los autores? El equipo de José Antonio Meade. El salinista que dirige el FCE también juega en la elección. 4. Alejandro Hope proyecta el escenario optimista en las tasas de homicidios para el siguiente sexenio: si bien nos va, estaremos igualando los números de la masacre en tiempos de Felipe Calderón. Si bien nos va… 5. Sé que a muchos emocionó el anuncio que dio el lunes Javier Corral. A mí me preocupa lo otro de su anuncio. Primero, si no es un acto electoral, ¿por qué lo acompañaban fraguadores del Frente como Creel o Castañeda? ¿Qué hacía ahí el tramposo y mentiroso de Nieto? ¿Cuál es el papel de la oportunista del eterno suéter negro de cuello de tortuga? En segundo lugar, ¿así tan fácil se cierra el caso del asesinato de Miroslava Breach? ¿Avalan el carpetazo todos los que ahora celebran la «valentía» de Corral? Y sobre todo: ¿cómo está eso de que el gobierno de Chihuahua le hace el favor al gobierno federal de colaborar en el combate al crimen? ¿Cómo celebrar que un gobernador diga que por buena onda va a combatir al crimen en su estado? Una cosa es que nos moleste el PRI, otra que seamos descarados. 6. La semana pasada comenté la maña de la memoria selectiva del doctor Lorenzo Meyer en un artículo de Reforma y ponía como ejemplo el caso del culiatornillado Pablo Gómez. Al día siguiente me encuentro en Revista R, de Reforma, el «testimonio» de Pablo Gómez a 50 años del 68. Curioso que las palabras de Gómez coinciden casi literalmente con las Meyer. ¿Quién está escribiendo el guion? Curioso que en el perfil del culiatornillado los de Reforma olvidaron, ¡oh veleidosa memoria!, señalar las muchas curules -«curulero», José de la Colina dixit– que Gómez ha ocupado, o que su participación en el movimiento del 68 fue como infiltrado de un partido político, que por eso él habló del logo que refirió al periódico. Insisto, ¿para qué están rearmando de ese modo la historia?

Coletilla. Gran esfuerzo y gran trabajo: un ensayo diario por cada canto de la Divina Comedia.

Desdibujo

Desdibujo

 

En El sueño del celta, Mario Vargas Llosa permite al lector experimentar la incómoda presencia de la civilización en lo salvaje, de la civilización cargada de historia. Que es, precisamente, en El paraíso en la otra esquina donde el peruano indagó al civilizado que busca su historia, donde exploró el encuentro de la civilización y lo salvaje a la luz del deseo personal, casi natural. (¿Acaso hay en Vargas Llosa deseos naturales? Los que lo parecen, siempre aparecen por la pluma del escribidor). En El sueño del celta, insisto, el civilizado cargado de historia irrumpe en lo salvaje, e irrumpe con la rudeza del deseo impersonal de la historia: del deseo impersonal de la civilización y la impersonalización del deseo civilizado. La impersonalización del deseo torna en una violencia específica, la misma que Nietzsche identificó como hija de la historia, del embotamiento histórico, de la enfermedad de la historia (cf. Sobre la utilidad y perjuicio de la historia para la vida, 2). La violencia del deseo impersonal fue identificada como el centro de Heart Of Darkness por el tomista Harry Neumann, quien diagnosticó que el universalismo ético y religioso conduce inevitablemente a las peores atrocidades, pues el costo de la universalidad se paga al precio de una libertad atea. La libertad atea, empero, no está libre de lirismo, pues en ello consiste su autoafirmación (Selbstbehauptung). La grandeza de Conrad viene de la dificultad para conformarse a afirmación alguna, incómoda dificultad, incomodidad de la presencia que surca los renglones de la obra.

         Creo haber encontrado en un poema de aire conradiano una posibilidad más de reconocer el descubrimiento del Corazón de las tinieblas sin partir de la incómoda presencia: la duración desdibujada. Creo, repito, haber encontrado un camino para pensar la duración desdibujada en un buen poema de David Huerta [México,1949]. Se intitula “Nadie en el bosque”.

En medio de la negrura

de los arroyos,

la brisa se extiende.

 

Los árboles aparecen

debajo de la niebla.

 

La hierba luce

una pedrería tenue: reguero

de gotas cristalinas.

 

Los animales duermen.

El verdor se desmaya

bajo la grisura lunar.

 

Nadie en el bosque. Y todo

en equilibrio, durando.

 

Notemos la sonoridad del poema. Los arroyos arroyan; la extensión, extiende. Lo dicho y lo escrito hacen sonar la imagen del poema. La acentuada a del cuarto verso levanta al lector el espacio de la lectura, mientras que la b y la j del quinto lo devuelven abajo. El verso central encuentra en la pedrería las precisas piedras del camino, así regadas, frente a nosotros, por caminar y en nuestra lengua. Los animales no suenan animados, por eso duermen. La grisura describe la dermis terregosa de la luna. El equilibrio está al centro del último verso pidiendo una pausa en la duración final. El poema suena en todas sus letras. ¿Para qué suena el poema?

         Una primera impresión podría ser que el poema es una descripción, la formación de un paisaje a los ojos del lector. Aquí los arroyos, allá los árboles. Animales dormidos y nadie en el panorama. ¿Nadie? Precisamente, porque el poema nos presenta a nadie en el bosque es porque, a mi juicio, el poema no es una descripción, no es un paisaje. El nadie del poema es un yo desdibujado.

         Sin el yo desdibujado, nada en el poema es posible. No hay solamente arroyos entre los que se extiende la brisa, sino que es en medio de la negrura de los arroyos donde la brisa se extiende. Y ni la negrura tiene mitad en sí misma, ni a los arroyos les pertenece lo negro. La negrura de los arroyos sólo es posible para el viajero arrebatado por los arroyos, traído a este centro en que se desdibuja por los arroyos, desde ellos, y que reconoce en medio de su negrura la brisa extendida. El desdibujado que sobrevive en los arroyos encuentra en la brisa la duración del oscuro instante.

         Descubrimos, pues, al personaje del poema traído por los arroyos desdibujado al amanecer. Ahí aparecen los árboles bajo la niebla. No son ellos los que están previamente allí, sino es ella la que los deja aparecer. Los árboles, las raíces, la tierra, no es lugar para la presencia, sino presencia en la duración, en la nubosa duración de la espesa niebla. El que es traído por los arroyos y se descubre durando al sentir la brisa mira presente a los árboles recién nacidos entre la niebla.

         No es, tampoco, en la duración donde la hierba es frágil, sino que lo es la pedrería. En la presencia, la hierba es señal de fragilidad, principalmente tras la longeva permanencia de los árboles. En la duración, en cambio, la hierba es suficientemente fuerte que luce sus piedras: ser hierba es ostentarse ante el viajero azorado por el arraigamiento envidiado. Y son las piedras quienes transparentan fragilidad: reflejan a la duración cristalina. El lucimiento de la hierba cristaliza en la duración del sobreviviente. El sobreviviente se encuentra perdurando en lugar que le es ajeno, intranquilo: los animales duermen, el desdibujado dura sobreviviendo. Y es su duración ante la que verdor desmaya: no es el sentimiento oceánico frente a la inmensidad del verdor selvático, sino la duración latente del momento de supervivencia, la fragilidad cristalina del encuentro del todo y la nada, nadie en el bosque. El momento de supervivencia es un equilibrio. El viajero encuentra su justo equilibrio al reconocerse todavía vivo, durando: desdibujado. Desdibujado su ímpetu explorador, desdibujado su empeño civilizador, desdibujado su orgullo civilizado. Se levanta a amanecer a  la amenaza de la vida: la duración desdibujada de quien se encuentra en el corazón de las tinieblas. La duración desdibujada de quien al final puede todavía decir que ha sobrevivido.

 

Námaste Heptákis

 

Escenas del terruño. 1. Será hasta febrero que los funcionarios se reúnan con los familiares de los desaparecidos de Ayotzinapa para hacer seguimiento de la investigación del caso. El abogado de los familiares señaló que ellos volverán a insistir en la investigación de las cuatro vías sugeridas por el GIEI (cuatro vías que comenté aquí). Se ha postergado hasta febrero a fin de presentarles a un funcionario nuevo en el seguimiento del caso. 2. ¿Dónde quedó el renovado Norberto Rivera Carrera? ¿Dónde quedó esa imagen de protector de las víctimas y promotor de la sociedad civil que el cardenal intentó mostrar en los últimos meses antes de su jubilación? Nuevamente la policía intentó impedir la celebración religiosa de los familiares de los desaparecidos de Ayotzinapa y el obispo Raúl Vera en la Basílica de Guadalupe. Antes de irse, el cardenal Rivera quiere patear el avispero. 3. Según mi cuenta, hasta el 29 de diciembre se registraron 263 feminicidios en el Estado de México, lo que es equivalente a cinco mujeres asesinadas cada semana. Estadísticamente, un 60% correspondió a jóvenes entre los 13 y los 23 años. Grave, ¿no? 4. Otra vez, y va de nuez: en pleno periodo vacacional un medio extranjero hace una «revelación» replicada por algunos medios nacionales. En esta ocasión el objetivo fue denostar a cuatro periódicos. La «revelación» consta del señalamiento de posibles conflictos de interés entre la publicidad oficial pagada en dichos medios y el control de las notas e investigaciones publicadas en los mismos. ¿Por qué publicar una «revelación» tan importante en periodo vacacional? Apuesto doble contra sencillo que alguien acaba de lanzar la bolita para descalificar la cobertura electoral de cuatro medios. ¿Quién le entra a la apuesta?

Coletilla. “Amar es romperse la espera con el tacto del éxtasis”. Ernesto de la Peña

Haciendo camino

Haciendo camino

 

Revisito libérrimamente el poema “En el cementerio” de Constantino Petrou Cavafis, compuesto en mayo de 1893 y recopilado entre sus inéditos.

 

Cuando tus recuerdos lleven

tus pasos al cementerio

vela el sagrado misterio

de los días que nos vienen.

 

Eleva tu corazón

a los ojos del Señor.

 

Pues ahí tienes presente,

por la gracia de Jesús,

el descanso y la luz

de un sueño persistente.

 

Eleva tu corazón

a los ojos del Señor.

 

Nuestra religión amada

dignifica nuestras tumbas,

glorifica nuestra muerte.

No la vida ofrendada,

ni las víctimas o pompas,

que todo gentil ofrece.

 

Eleva tu corazón

a los ojos del Señor.

 

No hay exvotos dorados;

por la gracia de Jesús

el descanso y la luz

estarán asegurados.

 

Y será tuyo, Señor,

este triste corazón.

 

 

Escenas del terruño. 1. El martes se cumplen 39 meses de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. A causa de los temblores de septiembre, los funcionarios cambiaron la agenda de atención a los familiares de los normalistas; a tres meses, no hay señales de reprogramación para el seguimiento de las reuniones informativas con los familiares. El caso no debe ser olvidado. 2. «Intensa pero selectiva es la indignación moral de López Obrador», señala Jesús Silva-Herzog Márquez al esbozar la autocomprensión moral del candidato. 3. Primer acto. Una reportera de un medio nacional investiga el guardarropa inexplicable de una presidenta municipal panista del Estado de México. Segundo acto. La presidenta municipal panista manda golpear a la reportera; el medio decide retirar la cobertura y limitarse a informar mediante boletines oficiales. Tercer acto. El principal operador político de la presidenta municipal panista se alió con Morena -el partido al que el principal editor del medio tiene afecto- dos días antes de la visita del precandidato priista al municipio. ¿Cómo se llamó la obra? Nadie sabe para quién trabaja… 4. Y lo dije yo primero: el señor Eruviel Ávila llegó al PRI de la CDMX para una de las dos sucesiones, como no logró lo que su patrón ecatepequense le mandó, ahora le toca premio de consolación. Fácil. 5. Primer acto: Andrés Manuel López Obrador está de acuerdo con la inversión privada. Segundo acto: en el proyecto de nación de López Obrador se busca la inversión para promocionar Palenque. Tercer acto: la familia de López Obrador es propietaria en los lugares proyectados para la inversión. ¿Cómo se llamó la obra? Honestidad valiente, ja ja ja. 6. El año termina y con él la forma actual de Animal Político, quien ha anunciado su unión con Newsweek en español. Interesante que los reportajes de Mexicanos contra la corrupción los hayan acercado tanto. Queda la duda: ¿un medio más grande es un medio más adecuado para nuestra democracia? Ya se verá por qué la duda.

Coletilla. Ediciones ERA ha de llevarse la mención de “Editorial del Año”, pues en este año que concluye ofreció al mercado editorial dos de las obras literarias más importantes de los últimos años: Inventario y Cuatro Cuartetos. El primero es la reunión, en tres tomos, de la enciclopedia pública que José Emilio Pacheco construyó durante más de 30 años a través de la prensa. El segundo es la clásica obra de T. S. Eliot, pero en aproximación de José Emilio Pacheco. La edición ofrecida es bilingüe y con abundantes notas, revisadas y ampliadas por Pacheco durante los años que van desde su primera edición en 1989 hasta la muerte de nuestro cartógrafo de la nostalgia. ERA hizo en este 2017 mucho más por México que los muchos bienintencionados.

Visiones nocturnas

Visiones nocturnas

 

Entre 1888 y 1891, Stefan George [1868-1933] escribió tres poemas en “lingua romana”, uno de los tres lenguajes que inventó. Revisito el tercero, intitulado La imagen. Queda la pregunta: ¿hay reglas para traducir un idioma desconocido y sólo destilado en tres poemas?

 

Aterrado en la noche despierto.

Veo inmensas nubes negras

ajenas a las formas quietas.

Al tiempo que una grey de larvas

-invisibles mas bien audibles-

los nervios me va estremeciendo

al aparecer la imagen.

Apareció entre muchas otras

y me conmovió en lo profundo:

me transfiguró en deseo…

y la olvidé ― Los mismos sueños

no pudieron resucitarla.

Venganza ― Piden su derecho

todos los terrores nocturnos.

Se impone poderosa imagen.

 

 

Escenas del terruño. 1. Mañana se cumplen 38 meses de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. En la investigación del caso no se han presentado avances. Y, a mi juicio, ahora está más lejana la posibilidad de que el caso se aclare, pues una interpretación posible de la noción de «revictimización» de la “Ley de desaparición forzada” impediría que, por ejemplo, se investigue por qué secuestraron los camiones los normalistas, quién los envió específicamente a secuestrar esos camiones, o si acaso hay algún nexo entre la actividad de los desaparecidos y el tráfico de drogas, o alguna conexión entre los desaparecidos y la guerrilla. ¿Dónde están en esta ocasión todas las organizaciones civiles que prontas muestran su indignación con el puño en alto? ¿Será que ya están en campaña? 2. La semana pasada comenté aquí que el diario Reforma había dejado ir una nota muy importante en el Estado de México y que parte de la clave era el acercamiento entre el principal partido opositor y el empoderado de Tecámac. Esta semana, Emilio Ulloa Pérez, consejero de Morena, confirmó que durante la campaña tuvo negociaciones con Aarón Urbina Bedolla. Búsquese qué puesto ganó Arturo Ugalde Meneses en el PRI de EdoMex. Hay nota, insisto. Ahí ya tienen los nombres. 3. Lloré, lloré mucho… pero de risa. El pasado jueves el doctor Lorenzo Meyer escribió un panegírico de Porfirio Muñoz Ledo donde celebra sus piruetas como si fueran responsabilidades políticas, así como hace pasar sus acomodos y traiciones como si fuesen fidelidades democráticas. Mala espina que el doctor Meyer haga tan mala historia, ¿o dónde quedó el Porfirio del PARM, o el que levantó la mano de Fox? Ojalá algún historiador honesto un día nos cuente la historia de lo que Porfirio propuso a un grupo de jóvenes en una casa coyoacanense allá en el 68, casa de una familia adinerada dedicada a la danza, casa a la que el “demócrata” llegó con propuesta golpista. ¿Quién se animará a contarlo?

 

Coletilla. ¿Gabriel Zaid hablando de su propia vida? Y no sólo eso, sino que con toda humildad nos cuenta su encuentro con Carlos Pellicer.