La Roca

Y yo te digo que tú eres Pedro y que sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas o poder del Infierno no prevalecerán contra ella.

Mt. 16, 18

En medio de un seco desierto hay una roca que mana agua abundante: es el corazón de Pedro que llora tras negarse a su salvación; es el corazón del hombre que se salva al reconocerse pecador; y es el agua que corre para llenar de vida a los secos huesos que alguna vez murieron buscando su confort.

 

 

Maigo