Liberación

Si algo nos muestran los lirios del campo y las aves del cielo, es que el mañana se preocupa por sí mismo, y que el hombre egoísta sólo en sí mismo piensa y por el mañana vive preocupado.

La cadena del mañana es muy larga, porque quita el sueño y alimenta al hambre: doblega a la cerviz y dirige la mirada hacia la tierra haciendo que nos olvidemos de las maravillas que hay en el cielo.

Recordar que hay cielo, es recordar que somos libres, que tenemos libre albedrío y que no por trabajar para conseguir el pan de cada día debemos preocuparnos por acumular más pan, pues el pan guardado  mañana estará duro o ya no servirá de nada.

Para recordarnos que hay un cielo vino el salvador y elevo nuestras miradas, primero en la cruz y luego hasta perderse entre las nubes una vez que ya había roto las cadenas del mañana.

Maigo.

Una mañana lejos del mar

En mi cama de franela,

me caliento yo los pies

con ayuda de calcetas;

así duermo más que bien.

 

Si a la mañana siguiente

hace frío como hoy,

evito si es conveniente

salir y ni el paso doy;

 

y como evitarlo puedo,

en cama me he de quedar

cual barco anclado en el puerto,

lejos de lo hondo del mar.

Hiro postal