El gazapo intelectual

inspirado en mi troll:

Tersites de las ideas

Traslado al español del poema “De la escuela del renombrado filósofo” (Από την σχολήν του περιωνύμου φιλοσόφου) de Constantino Petrou Cavafis

Fue buen discípulo por dos años de Amonio Sacás,

y de Sacás y de la filosofía se cansó.

Y a la política un poco más tarde entró.

Y de nuevo todo lo abandonó,

aduciendo la estupidez del prefecto

y la vacuidad de los del círculo selecto;

griego muy bárbaro el suyo, consideró.

Luego fue la Iglesia que atrajo su atención:

se bautizó y por buen cristiano casi pasó.

Y fue más bien muy pronto que a ello renunció.

Muy considerado no quiso irritar

a sus padres, ¡tan buenos paganos!,

quienes la paga al punto podrían retirar.

Algo debía de hacer; consideró.

Y de los lugares de depravación

de Alejandría, asiduo se volvió.

En esto la fortuna algo le favoreció,

pues un adecuado aspecto tomó

para el dón divino que mucho disfrutó.

Al menos diez años, según pensó,

conservaría su buen aspecto.

¿Qué haría después?, se preguntó.

Después regresaría con Sacás; imaginó.

Si acaso del viejo ya hubiese deceso,

otro sofista o filósofo encontraría.

Siempre es sencillo algún otro encuentro.

Si a pesar de todo nada valía,

a la política regresar podría,

escudado en la dignidad familiar,

el ejercicio del deber nacional,

o alguna otra palabra emocional.

Parte de guerra 2012. 5743 ejecutados al 20 de julio.

Ideas en vuelo. “El Silencio es una región del espíritu de nuestro tiempo, está en el interior del hombre de hoy: es su enfermedad y su salud”. Javier Sicilia

Coletilla. Enrique Krauze no celebra el regreso del PRI a la presidencia de la república.

De todo corazón

Para Dafnis,

¿de Cloe?

Traslado al español del poema “El discurso del corazón” (Έπος Kαρδίας) de Constantino Petrou Cavafis

Y de pronto en tu presencia

todo me sonríe amable.

Y veo la alegría afable

que en tus ojos se evidencia.

Espera, que no te he dicho

lo que mi corazón oprimido,

luz mía, tiene escondido,

y que tu intensa mirada

lleva a mi boca turbada.

Si no lo quieres, no me hables,

deja de lado las palabras

de adulación y cariño.

A mí basta que me acompañes,

decir te quiero y te estimo;

pues tú eres en mis mañanas

la frescura que yo respiro.

Si te parece demasiado

todo esto que hoy te digo,

me basta estar hoy contigo

contemplándote extasiado.

Parte de guerra. 5599 ejecutados al 13 de julio.

Escenas del terruño. Andrés Manuel López Obrador ha solicitado que se respete el voto y se le reivindique como un ejercicio libre que garantice la salud de nuestra democracia. Tomando en serio sus palabras deberíamos preguntar seriamente por qué no se invalida la designación de Manuel Bartlett como senador. El señor Bartlett fue candidato al Senado por el estado de Puebla y no ganó, pero no sólo no ganó, sino que ni siquiera podía aspirar a obtener un escaño como segunda minoría. El pueblo de Puebla dijo “no” a Bartlett como su representante en el Senado. Sin embargo, Bartlett será senador por la vía plurinominal, pues Andrés Manuel López Obrador le consiguió un lugar en la lista de pluris del PT. ¿Qué votos estamos respetando?

Coletilla. Ayer soñé que Don Daniel Cosío Villegas se carcajeaba al escuchar a un prohombre de la crítica y dechado moral, con los pies bien firmes sobre la tierra, afirmando que los intelectuales críticos salen huyendo de su país por miedo a la represalia. Después me di cuenta que los echeverrías a veces se disfrazan de lopezobradoristas. ¡Qué chistoso!

Esperando a los bárbaros

Revisitando el famoso poema “Esperando a los bárbaros” de Constantino Petrou Cavafis

¿Qué estamos esperando

reunidos todos en la plaza?

Dicen que los bárbaros llegan hoy.

¿Por qué en el Senado

va reinando la desidia?

¿Por qué los senadores

no legislan este día?

Porque los bárbaros llegan hoy.

¿Y qué tipo de leyes

harían los senadores?

Llegando los bárbaros,

legislarán como señores.

¿Por qué tan de mañana

vemos despierto al emperador,

esperando, cabeza coronada,

al pie de nuestra puerta mayor?

Porque los bárbaros llegan hoy.

Y el emperador espera,

paciente, a su caudillo.

Lleva en mano un pergamino,

que informa de sus nuevos nombres,

así como de todos sus honores.

¿Por qué los cónsules han salido

en purpúreas togas enfundados

junto con el pretor?

¿Por qué con pulseras adornados,

y anillos de gran fulgor

se lucen elegantes por el pasillo?

¿Por qué adornan el camino

llevando sus bastones grabados

con del oro y la plata el color?

Porque los bárbaros llegan hoy

y con eso ellos se deslumbran.

¿Por qué no llegan los rétores

a impresionar con sus palabras?

Porque los bárbaros llegan hoy

y desprecian las palabras.

¿Y por qué de pronto nos invade

tal confusión, tal desasosiego?

¡Se han vuelto tan serios nuestros rostros!

¿Por qué tan pronto las calles

y las plazas se han vaciado?

¡Vuelven todos a sus casas desastrosos!

Porque ya llegó la noche

y los bárbaros no han llegado.

Desde las fronteras bajando,

algunos dicen lo que oyen:

ya no hay bárbaros.

¿Y ahora qué haremos

si no hay más bárbaros?

Al menos esos hombres eran

una cierta solución.

Parte de guerra 2012. 5203 ejecutados al 29 de junio.

Garita. Desde la semana pasada por los pasillos de la plaza pública corren sinvergüenzas amenazas de problemas postelectorales, de supuestos golpes de Estado ya pactados, de violencia segura (como si llevásemos estas elecciones sin violencia); sin embargo, no hay que dejarnos llevar por los rumores: mañana hay que ir votar sin miedo, hay que votar con dignidad y ojalá podamos votar por la paz.

Coletilla. “La mayor utilidad de los grandes maestros de la literatura no es la literaria; está fuera de su soberbio estilo y aun de su inspiración emotiva. La primera utilidad de la buena literatura reside en que impide que un hombre sea puramente moderno. Ser puramente moderno es condenarse a una estrechez final; así como gastar nuestro último dinero terreno en el sombrero más nuevo es condenarnos a lo pasado de moda”. G. K. Chesterton.

Revisitando a Cavafis VIII

Traslado al español del poema “Velas” (Κεριά) de Cavafis

Los días del futuro yacen ante nosotros

como una fila de pequeñas velas―

doradas, cálidas, velitas vivas.

Los días pasados, tumbados a nuestra espalda,

son una línea triste de velas apagadas;

humeantes siguen las más cercanas―

velas frías, derretidas, acabadas.

No quiero verlas: su traza me entristece

como me entristece recordar su antigua luz.

Miro las velas incendiadas ante mí.

No quiero dar la vuelta, para no ver, aterrado,

cómo crece rauda la línea obscura,

cómo se colma todo de extintas velas.

 

Parte de guerra 2012. 2947 ejecutados al 30 de marzo.

Garita. Nuestros legisladores han evitado reiteradamente la discusión de la reelección legislativa excusados en una hipócrita fidelidad al maderismo. No es de extrañar, ante esto, que nuestros legisladores se engalanen con la banda de la “no-reelección” mientras cambian de una cámara a otra sin voto directo de por medio. Aquí algunos ejemplos. El nuevo PRI tiene un lugar asegurado en la Cámara de Diputados a los ahora senadores Manlio Fabio Beltrones, Fernando Jorge Castro Trenti, Francisco Agustín Arroyo, Jorge Mendoza Garza, Carlos Aceves del Olmo, Jesús Murillo Karam y Arnoldo Ochoa; por su parte, aseguran su lugar en la Cámara de Senadores los ahora diputados Emilio Gamboa, Diva Gastélum y Gerardo Sánchez García. Los demás partidos, aunque también lo hacen, no alcanzan esa descarada proporción. ¡Sabor a PRI!

Coletilla. “Sileno, el padre adoptivo de Baco, anduvo siempre sobre su trasero de asno y con cuernos en la cabeza. La moraleja es que los borrachos se dejan guiar por los tontos y, además, posiblemente, los primeros también sean unos cornudos”. Jonathan Swift

Una historia de amor furtivo


Traslado al español del poema “Preguntaba por la calidad…” (Ρωτούσε για την ποιότητα) de Constantino Petrou Cavafis

De la oficina en que trabajaba

insignificante y mal pagado

(ocho libras al mes, si la suerte daba)

salió ínfimo y cansado

tras pasar todo el día encorvado.

Daban las siete; caminaba lentamente

por la calle entretenido. Maravillado;

interesante: que parecía haber llegado

a la sensualidad más esplendente.

Veintinueve cumplía el mes pasado.

Vagaba por las calles pobres;

por callejuelas hasta su vivienda.

Pasando frente a una pequeña tienda

llena de baratijas para trabajadores,

alcanzó a ver dentro un rostro, una figura,

se vio impelido a entrar, como quien busca

queriendo encontrar… pañuelos de colores.

Preguntaba por la calidad de los pañuelos,

y por su precio, con voz ahogada,

tan silenciada, como de deseo…

Y la respuesta coincidió en anhelos,

con voz musitante, susurrada,

aquiescente en el bisbiseo.

Seguían hablando de la mercancía,

sólo interesados en el roce de sus manos,

y más que los pañuelos, sus caras, sus labios

acercaban lentamente, con secrecía;

el roce fugaz de sus cautos cuerpos.

Rápido, furtivamente, sin que el dueño,

sentado al fondo, saliera del profundo sueño.

Parte de guerra 2012. 2610 ejecutados al 23 de marzo.

Garita. El candidato presidencial del Nuevo PRI, Enrique Peña Nieto (¿alguien se acuerda de Montiel?), declaró el pasado jueves 22 que espera que la elección presidencial del próximo julio sea un asunto resuelto y decidido por mexicanos, en clara referencia a su rechazo a que el proceso electoral pueda terminar en los tribunales de justicia nacionales. ¿Alguien podría explicarle al señor Peña (¿alguien se acuerda de Montiel?) que los jueces de los tribunales son mexicanos?

Coletilla. (Dedicada a ferosticaconefe) “Para nosotros, los cristianos, el Verbo es el silencio coeterno que un día, por el silencio atento de María, se articuló en Jesús de Nazareth y nos echó a andar. El silencio permite que la palabra de otro se haga Él en nosotros”. Javier Sicilia

Revisitando a Cavafis VII

Traslado al español del poema “La ciudad” (Η Πόλις)

Dices: “Me iré a otra tierra, a otro mar.

Habré de encontrar en otro sitio mejor ciudad.

Mas cada intento termina por fracasar,

quedando mi corazón –muerto– sin sepultar.

¿Cuánto tiempo más viviré en confusión?

A donde mire, donde vuelva mis ojos,

sólo alcanzo a ver de mi vida despojos,

en este lugar de mis años de perdición”.

No hallarás nuevos lugares, tampoco mejores mares.

Te seguirá la ciudad. Seguirás en sus calles,

y en los mismos barrios te llegará la vejez,

hasta que acabado en estas casas estés.

A esta ciudad tú siempre llegarás.

No hay barco para otro lado, ni camino para ti.

Así como tu vida la perdiste aquí,

en cualquier parte del mundo la perderás.

 

Parte de guerra 2012. 2428 ejecutados al 16 de marzo.

Coletilla. Hoy excedo el espacio regular de la coletilla, pues me parece información importante. Mañana se hará pública una carta que Javier Sicilia ha ido a entregar al Vaticano con motivo de la próxima visita de Benedicto XVI a nuestro país. Reproduzco completa la carta.

Cuernavaca, Morelos, 18 de marzo de 2012

Santísimo Padre, hermano en Cristo, Benedicto XVI:

Te hablo de tú, porque Cristo nos enseñó a hablarle al Padre y al hermano con ese tú tan familiar, tan íntimo como el del amor trinitario; con ese tú, que en el yo que habla, se convierte en el nosotros de la comunidad. Te hablo de tú, en nombre de ese nosotros, porque sabemos que vienes a México y que llegas en las proximidades de la Semana Santa, esa semana misteriosa y terrible donde el inocente de los inocentes padece la traición, el sufrimiento y la desesperación, esa semana en la que yo, hace un año y al igual que nuestro Padre, tuvo que padecer el doloroso asesinato de su hijo; esa semana en la que desde entonces como poeta e hijo de la Iglesia me uní a la voz de todos las madres, padres, hermanos, hermanas, hijos e hijas, que han padecido ese mismo dolor del Padre que la Iglesia entera volverá a sentir esta próxima Pascua.

Por eso, antes de tu llegada a México, he venido en nombre de ese  nosotros hasta Roma para decirte, desde nuestro dolor de víctimas, que México vive en el sufrimiento de esa semana desde hace cinco años, un sufrimiento que se extiende por el continente americano como el cuerpo vilipendiado de Cristo. Tenemos, según cifras oficiales, 47 mil 551 asesinados de las formas más horribles y despiadadas –esto quiere decir más de los muertos en Irak en el mismo periodo y casi dos veces más del número de víctimas en Afganistán–, más de 20 mil desaparecidos de los cuales el gobierno no puede dar cuenta de su paradero, más de 250 mil desplazados y de migrantes centroamericanos viviendo en condiciones inhumanas –a los que día con día se agregan decenas de más muertos, de más desaparecidos y desplazados– y un 98% de impunidad. Esto quiere decir que si alguien asesina, secuestra o explota a alguien hay sólo el 3% de posibilidad –es decir, casi nada—de que se le atrape y se le castigue conforme a la ley.

México y Centroamérica, amado Benedicto, son en este momento el cuerpo de Cristo abandonado en el Huerto de Getsemaní y crucificado en medio de dos delincuentes. Un cuerpo, como el de Nuestro Señor, sobre el que ha caído toda la fuerza de la delincuencia, de las omisiones y graves corrupciones del Estado y sus gobiernos, de la prohibición del consumo de drogas en Estados Unidos, de su producción de armas que pasan ilegalmente a nuestro país para armar a los delincuentes, del lavado de dinero que deja cuantiosas sumas, de una Iglesia jerárquica que –con sus excepciones y su mejor rostro, los religiosos— guarda un silencio cómplice, y de un mundo –ese american way of life– que ha reducido todo a la producción, el consumo y el dinero, instrumentalizando a los seres humanos; un cuerpo, como el de nuestro Señor, herido, llagado, vilipendiado, humillado, criminalizado, mezclado con asesinos, vive en la inseguridad, la injusticia y el llanto; un cuerpo, que en los miles de rostros que hemos visto en nuestro largo peregrinar por la nación, reuniéndolos, consolándolos y visibilizándolos, en su angustia, en sus palabras de miedo, de coraje y de abandono, pregunta, como Cristo preguntó en Getsemaní y en el Gólgota: ¿Dónde está el Padre? ¿Dónde, después de la Resurrección, están los que representan su amor, los que afirman hablar en su nombre y responder al dolor de Cristo en su pueblo con esa misma esperanza?

Cuando llegues a México, amado Benedicto, y aunque sabemos que sabes de este horror, queremos recordarte que detrás del decorado mediático y político que como siempre te montarán para borrar el cuerpo de Cristo mientras los que dicen representar la palabra de Dios y los que dicen representar la palabra del pueblo lo mantienen secuestrado en el banquillo de los acusados, quienes realmente viene hacia ti son –te lo voy a decir con parte de los versos que María Rivera escribió para describir nuestro dolor– “los descabezados,/ los mancos,/ los descuartizados,/ a las que les partieron el coxis,/ a los que les aplastaron la cabeza,/ los pequeñitos que lloran/ entre paredes oscuras,/ […]/ los que duermen en edificios/ de tumbas clandestinas/ […]/ con los ojos vendados,/ atadas las manos, / baleados entre las sienes./ Vienen los que se perdieron por Tamaulipas, / cuñados, yernos, vecinos,/ la mujer que violaron entre todos antes de matarla,/ el hombre que intento evitarlo y recibió un balazo/ […]/ los muertos que enterraron en una fosa en Taxco,/ los muertos que encontraron en parajes alejados de Chihuahua,/ los muertos que encontraron esparcidos en parcelas de cultivo,/ los muertos que encontraron tirados en Guanajuato,/ los muertos que encontraron colgados en los puentes,/ los muertos que encontraron sin cabeza en terrenos ejidales,/ los muertos que encontraron a la orilla de la carretera,/ los muertos que encontraron en coches abandonados,/ los muertos que encontraron en San Fernando,/ las piernas, los brazos, las cabezas, los fémures de muertos/ disueltos en tambos/ […]”, los desaparecidos, a lo que a nadie importa; vienen también los huérfanos, las viudas, los que perdimos a nuestros hijos y carecemos de nombre, porque es antinatural; vienen los migrantes reducidos a lodo, secuestrados, asesinados y enterrados en fosas clandestinas; vienen los mil rostros del cuerpo ofendido, martirizado, destrozado, irreconocible, inconsolable y olvidado de Cristo.

En nombre de ellos, de ese nosotros, de ese cuerpo, he venido a Roma, Benedicto, para pedirte que en tu visita a México lo abraces, antes que a nadie, como el Padre abrazó el cuerpo adolorido y asesinado de Cristo, para que lo lleves en tus brazos y lo consueles; para que nos hagas sentir la respuesta de la resurrección frente a la muerte y el dolor que los criminales, un Estado fracturado y administrado por gobiernos y partidos corruptos y una Iglesia jerárquica que casi siempre responde por sus intereses políticos, nos han impuesto.

México y Centroamérica somos hoy el cuerpo de Cristo que el poder de la delincuencia, del Estado y de las omisiones de gran parte de nuestra jerarquía convirtió en maldición, ese cuerpo desdichado que en sus lágrimas de sangre busca, como Cristo en Getsemaní y en el Gólgota, la respuesta del Padre.

Si tú no la das, amado Benedicto, si tú no reconvienes a nuestra Iglesia para que, como la madre que debe ser, tome –como lo han hecho, contra el poder y sus intereses, quienes han tomado la causa del hombre, del Cristo vilipendiado, que es la causa de Dios– la esperanza en la comunión profunda de la resurrección quedará destrozada en el cuerpo humillado de Cristo que es hoy México, Centroamérica y todos aquellos que aguardan la respuesta del Padre al mal y la injusticia que nos destroza.

Queremos que, a través de ti, que representas el amor del Padre en Cristo, y no el poder del César, que hace componendas, te pedimos que nuestra Iglesia responda por el dolor del hijo y la ayudes a ser verdaderamente Madre: a responder en los actos, en la encarnación de la palabra, lo que algún día la Virgen dijo al más pobre de los pobres en el monte “Tepeyac” frente a su dolor y su humillación; “¿No estoy yo aquí que soy tu madre?”.

Recordamos, en este sentido, y para terminar, esas palabras que alguna vez escribiste en tu Jesús de Nazareth en relación con la parábola del Buen Samaritano: Esa parábola, escribiste, “nos da a entender que el agapé [el amor] traspasa todo tipo de orden político con su principio do ut des [“doy para que des”], superándolo y caracterizándolo de modo sobrenatural. Por principio no sólo va más allá de ese orden, sino que lo transforma al entenderlo en sentido inverso: los últimos serán los primeros (Mt. 19, 30). Y los humildes heredarán la tierra (Mt. 5, 5). Una cosa está clara: se manifiesta una nueva universalidad basada en el hecho de que, en mi interior, ya soy hermano de todo aquel que me encuentro y que necesita mi ayuda”.

Ese que te encontrarás en México, amado Benedcito, es el cuerpo destrozado de Cristo que pide en sus víctimas la respuesta del Padre por encima del orden político y del desorden criminal.

Por todo el cuerpo del Cristo sufriente en México

Paz, Fuerza y Gozo

Javier Sicilia

La pobre voz de la tribu

Revisitando a Cavafis VI

Con motivo del próximo martes, día del amor y el desamor.

Traslado al español de “Días de 1903” (Μέρες του 1903)

No los he vuelto a encontrar

―pronto los llegué a extraviar…

aquellos ojos poéticos,

aquella cara tan pálida…

en la calle sola y sombría.

No los he vuelto a encontrar

―obtenidos por simple azar,

tan fácilmente abandonados

ahora con dolor anhelados…

aquellos ojos poéticos,

aquella cara tan pálida

aquellos labios…

que no he vuelto a encontrar.

Parte de guerra 2012. 1108 ejecutados al 10 de febrero.

Garita. Hoy propongo un concurso, lector juguetón, pues continúan los enigmas en los mensajes de campaña del engominado precandidato del Nuevo PRI, Enrique Peña Nieto, quien declaró: “las encuestas son alentadoras, sin duda proyectan que cifra hoy la esperanza de cambio en el partido que representamos, está para subir confianza de manera responsable, en las propuestas para la sociedad y privilegiando los compromisos que de manera precisa en cada entidad para honrar confianza en las encuestas”. Habla de las encuestas (creo), pero ¿qué dijo? Un cubito de consomé de pollo para el buen descifrador.

Coletilla. “Temer a Dios y no enmendarse al oír sus palabras viene de imaginarse una larga vida por delante. […] Estense graznando afuera como los grajos, no como la paloma”. San Agustín de Hipona, Sermón 82.