Estrellas

Pudimos llegar a ser

Aquello que sí fuimos:

Un infinito.

Gazmogno

Parábola

Cuando le dio las monedas al ladrón, el monje budista no estaba salvando su vida, estaba comprando el despertar del agresor.

Gazmogno

Gazmoñerismo Armagedón

El problema no es la muerte, la destrucción, sino la lenta agonía con que el mal carcome nuestras vidas. Como la gangrena que va amputando miembros sin culminar piadosamente en el deceso.

Gazmogno

Gazmoñerismo Duchamp

  
Gazmogno

Gazmoñerismo finale

A unos días de terminar el año. A unas horas de terminar el día. No me queda más que decir…

Instrucciones para celebrar a la virgen con pirotecnia

Si usted es un feligrés, feligresa o feligr@s@ que le gusta conmemorar a sus santísima señora del Tepeyac y, como buen creyente, creyenta o creyent@ es dado al uso de la pirotecnia en todas sus formas y a todas las horas de ese tan santísimo día (desde la madrugada hasta entrado ya el crepúsculo), sin importarle las creencias y/o habitos del prójimo que duerme temprano para laborar más temprano todavía, le recomendamos seguir las siguientes instrucciones:

  1. Tome delicadamente el cohete con la mecha viendo hacia abajo. Se recomienda utilizar el dedo pulgar y el dedo índice para mejor agarre.
  2. Aflójese el pantalón y bájeselo hasta las pantorrillas para que, de esta manera, pueda abrir los muslos de forma amplia flexionando las rodillas. No olvide bajar también cualquier prenda interior que tenga debajo de los pantalones. En caso de usar falda simplemente bájese los calzones o hágalos a un lado, de manera que el culo le quede despejado.
  3. Insértese fírmemente el cohete en el orto. De ser necesario dele vueltas con los dedos en el sentido horario mientras lo introduce, como si fuera un tornillo, hasta que quede lo más adentro que se pueda pero que sobresalga la mecha.
  4. Una vez inserto, pídale a alguien que encienda la mecha o hágalo usted mismo y espere hasta sentir el tronido. Opcional: antes de introducir el cohete apriete bien el culo para evitar la salida de gases, lo que ocasionará más pirotécnia y floración.

¡Lísto! De esta manera podrá usted celebrar a su virgencita con el culo tan floreado como el ayate con el que recogió las rosas Juan Diego en el monte, sin tanto escándalo y dejando dormir al prójimo.

Gazmogno

Gazmoñerismo Castroso

Y ahí estaba su muerte, tan intrascendente como todos los comentarios que sobre ella se escribiron en el mundo de la revolución cibernética.

Gazmogno